Fotografía realizada por Ryan Somma



 
Nombre científico:     Ictalurus punctatus

Familia:      Ictaluridae

Orden:      Siluriformes

Clase:      Actinopterígios (peces con aletas radiadas)

Peso máx.:      25 Kg.

Longitud máx.:      120 cm.

Longevidad:      24 años

Nombres comunes:

En Galicia:     

En Cataluña:     

En País Vasco:     

En resto de España:      Pez gato punteado, pez gato moteado



Es una especie de mayor tamaño que el pez gato negro, pudiendo medir más de un metro y pesar hasta 25 kilos. Al igual que otros peces gato, no tiene escamas. Presenta dos aletas dorsales, la segunda adiposa. Varias de sus aletas presentan radios espinosos y tienen ocho barbillones alrededor de la boca. Su color es muy variable, en aguas claras puede parecer casi negro, mientras que en el agua turbia se aclara hasta tomar un color amarillo claro. Los jóvenes tienen un punteado irregular que tiende a desaparecer cuando son adultos, por lo que pueden confundirse con otros peces gato. Se distingue del pez gato negro por tener la aleta caudal fuertemente escotada, aunque esta escotadura se reduce con la edad.

Prefiere arroyos de agua clara, aunque se adapta bien a aguas quietas de lagos, embalses o charcas. Durante el día normalmente se encuentran en agujeros profundos en escondites protegidos por troncos y rocas, desarrollando su actividad principalmente de noche. Puede tolerar una amplia gama de condiciones ambientales.

El pez gato punteado es un depredador activo que se alimenta de peces e invertebrados, principalmente crustáceos y molusco.

Alcanzan la madurez sexual cuando miden cerca de 30 centímetros. Remontan los ríos en primavera para frezar, con temperaturas del agua de entre 23 y 30°C. El desove se produce durante el día en nidos vigilados por el macho


Observaciones:


El pez gato punteado, también de origen norteamericano, fue introducido en España inicialmente en la cuenca del Ebro en la década de los 90 del siglo XX. Su distribución en la región se encuentra muy localizada en algunos embalses de la cuenca del Guadiana, donde, sin embargo, llega a alcanzar altas densidades. La pesca de esta especie no está permitida en la región.


Los mecanismos de dispersión de ambas especies no son idénticos, pero el factor humano es determinante en la distribución de peces invasores de interés para la pesca. No obstante, la dispersión natural de estas especies opera siguiendo los cauces naturales desde el momento en que se produce la introducción.


Por su voracidad y dieta piscívora, estas especies afectan de forma muy negativa a las poblaciones de peces autóctonos con los que conviven. Los anfibios también pueden verse afectados por su voracidad, sobre todo en sistemas cerrados.



* Información recogida de las Consejerías de Medio Ambiente de las Juntas de Extremadura y de Castilla-La Mancha.



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