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Especie de talla
media que en libertad no suele pasar de 500 mm de longitud total. Tiene un aspecto semejante a la
trucha común, pero con la cabeza un poco más pequeña. Tanto el cuerpo como las aletas adiposa y
caudal están moteados con pequeñas manchas negras. Muestra una banda lateral irisada que recorre
todo el cuerpo.
Vive en ríos de
montaña con aguas frías, aunque no es tan exigente como la trucha común en lo referente a temperatura
y oxígeno. En la Península Ibérica la trucha arco-iris se reproduce en libertad de forma esporádica y
puntual, por lo que se conocen pocos datos. En otros lugares la reproducción es algo posterior a la
de la trucha común y suele ocurrir entre enero y marzo. Su alimentación se basa fundamentalmente en
larvas de invertebrados, consumiendo también otros peces de pequeño tamaño.
Durante el período
de 1973 a 1983, en la cuenca del Duero, la trucha arco-iris experimentó un incremento en el número de
individuos introducidos por la Administración (LOBON et al., 1989); si bien en la actualidad
su repoblación en España para pesca deportiva ha sido limitada a unas pocas cuencas y localidades
(SOSTOA et al., 1990).
Su pesca
Todos los métodos y cebos utilizados para la pesca de la trucha común
son igualmente válidos para la arco-iris, aunque es más voraz y confiada.
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