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Especie de talla media que puede alcanzar los
830 mm de longitud total y 4 kg de peso. Su cuerpo es esbelto y fusiforme, comprimido lateralmente y
ojos presentan párpados adiposos. Branquispinas numerosas (85 a 130) y más largas que los filamentos
branquiales. Presentan una mancha postopercular. Escamas cicloideas grandes muy características.
Línea lateral ausente. La línea media ventral forma una quilla más o menos patente.
Especie migradora anádroma, aunque se
conoce el caso de poblaciones aisladas en ríos adaptándose totalmente a una vida
exclusivamente fluvial. Las poblaciones, que son objeto de una intensa pesca, presentan
un declive muy acentuado en España debido al gran número de presas existentes en las
desembocaduras de los ríos y que impiden la migración de la especie a sus lugares de desove.
Entra en los ríos para realizar la reproducción pero no remonta hacia
pequeños afluentes. Se encuentra en ríos de corriente lenta. La alimentación está basada
preferentemente en crustáceos planctónicos. Durante la migración río arriba no se alimenta.
La puesta, que es nocturna, tiene lugar en agua dulce de mayo a
junio, buscando zonas poco profundas con fondos arenosos y pedregosos. Los reproductores se agrupan al anochecer nadando en círculos golpeando
la superficie del agua con su aleta caudal. A los 4 ó 6 años (con tamaños de 30 a 70 cm y pesos de hasta 3.5 kg), los sábalos, entran en los ríos
para reproducirse y una vez realizada la freza, o bien mueren, o bien regresan al mar, pudiendo repetir el ciclo al año siguiente.
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