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Ciprínido de tamaño medio que no suele sobrepasar los 300 mm de
longitud total. Cuerpo alargado con la cabeza relativamente pequeña y boca
situada en su parte inferior. El labio inferior es grueso y presenta una lámina
córnea de forma arqueada, a diferencia de la boga de río cuya lámina córnea es
recta. Pedúnculo caudal largo y estrecho. Las aletas son largas, la dorsal
tiene 8 radios ramificados y la anal de 8 a 10.
Es una especie típicamente reófila que vive en aguas
corrientes pero que pueden sobrevivir en aguas remansadas e incluso en embalses
siempre que puedan salir río arriba en la época reproductiva. Su alimentación
es detritívora y complementariamente bentófaga.
Remontan los ríos hacia los tramos altos para
realizar la freza. Esta tiene lugar entre los meses de abril y junio en aguas
someras con fondos de piedra o grava. Suele ser en los ríos donde vive el
primer ciprínido en reproducirse y por ello encuentra los lugares de freza
libres de muchos de los posibles depredadores de huevos y alevines. La madurez
sexual se alcanza a los dos ó tres años de edad. Las hembras ponen entre 600 y
15.000 huevos. Los machos pueden vivir hasta cinco años y las hembras hasta
siete.
Su pesca
Como todos los minitallas, con equipos muy ligeros y de cebo, gusanos y pequeños frutos.
Con mosca, utilizar imitaciones tamaño muy reducido
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