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Se trata de un pez
que supera con frecuencia los 700 mm, pudiendo llegar a sobrepasar los 1.000 mm
de longitud. Tiene entre 110 y 130 escamas en la línea lateral y es de color
verdoso, con manchas amarillentas que rompen la uniformidad de los flancos. La
boca de gran tamaño, ancha, aplanada y recubierto por fuertes dientes
constituye una de sus características más llamativas. La aleta dorsal se sitúa
en la parte posterior del cuerpo, cerca de la caudal y opuesta a la anal.
Es un depredador
que no realiza migraciones apreciables, viviendo en zonas remansadas, de escasa
corriente y vegetación abundante, sobre la que deposita sus huevos. Se
reproduce a finales de invierno y principios de la primavera, en lugares de
escasa profundidad. El valor medio del número de huevos por kilogramo de peso
total de hembra de lucio, encontrado en la cuenca del Esla, es de 36.530, valor
que supera a los que aparecen en otras zonas de Europa.
Los estudios
realizados en aguas españolas sobre la dieta del lucio reflejan que es de tipo
mixto, al consumir tanto invertebrados como vertebrados, existiendo una relación
entre el tamaño del lucio y el tipo de presas consumidas. Se alimenta de
invertebrados en los primeros meses de vida pasando gradualmente a consumir
peces, que constituyen su dieta casi exclusiva a partir de los 300 mm.
En España fue introducida en 1949 con fines deportivos.
Su pesca
Necesitaremos equipos potentes y robustos para la pesca de este depredador
porque, habitualmente, nos podemos encontrar con capturas de gran tamaño.
Si optamos por una pesca estática, deberemos utilizar cebos como el pez vivo o el pez muerto que, a fondo o con flotador, son muy efectivos. Hay que tener
muy en cuenta la legislación en materia de pesca de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos pescando porque no todas permiten estos cebos.
Otras técnicas a utilizar son: spinning, curricán y mosca. Si optamos por el spinning desde orilla o embarcación e incluso al curricán, prácticamente todos los artificiales existentes
en el mercado nos pueden aportar capturas. Vinilos, peces artificiales, jigs, cucharillas... cualquier señuelo es bueno utilizado correctamente. Los colores
y tamaños también pueden ser muy variados, aunque su efectividad no es la misma en todas las masas de agua y deberemos ir probando hasta encontrar aquellos
artificiales que nos den más resultado.
Para la pesca a mosca, utilizaremos cañas para líneas #8-9. Para conseguir lances largos estas líneas deben ser con cabeza lanzadora (ST). Utilizaremos
imitaciones de grandes insectos, streamers, ratones e incluso batracios. La clavada debe de ser fuerte y tendremos que aguantar las primeras embestidas
del pez, que son muy potentes.
No hay que olvidar que el lucio es un pez con una dentadura impresionante y que tendremos que utilizar bajos de línea de acero o kevlar para evitar su rotura,
lo que implicaría la pérdida tanto del pez como del señuelo.
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