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Pez alargado
y esbelto. Aletas de contorno redondeado.
Boca supraterminal con dientes mandibulares cónicos y unicúspides dispuestos irregularmente en
varias hileras. Dimorfismo sexual acusado, los machos muestran bandas oscuras transversales y
anchas en los flancos mientras que en las hembras dichas bandas don más estrechas y tienden a
desaparecer con la edad. Durante el período de celo los machos adquieren tonalidades azuladas más
o menos intensas, con espejuelos brillantes y la superficie ventral se torna amarilla.
Las aletas también presentan diseños característicos de fondo oscuro con manchas blancas.
Las hembras permanecen de color más o menos gris pardo. Las escamas son relativamente más
pequeñas que en los otros ciprinodóntidos ibéricos contándose 37 - 42 escamas a lo largo de la línea
longitudinal máxima.
Prefieren las aguas estancadas o
de corriente débil y de salinidad moderada o alta.
Aunque puede vivir y reproducirse en aguas prácticamente dulces,
se le localiza muy raramente en este tipo de hábitats.
Ocupa desembocaduras de ríos, esteros, marismas, salinas, canales y muy raramente balsas de riego.
Gregario, puede formar grandes cardúmenes que nadan bien cohesionados
cerca de la superficie, casi a semejanza de jóvenes mugílidos con los que es fácil confundirlos
"a primera vista". Consume sobre todo invertebrados acuáticos, principalmente crustáceos y larvas
de insecto aunque también materia vegetal. Muy ocasionalmente pueden capturar alevines y
jóvenes de otras especies de peces.
La freza se realiza en primavera y verano
(desde abril hasta el mes de agosto).
En este período los machos realizan luchas ritualizadas entre ellos y cortejan a las
hembras luciendo la librea con mayor intensidad. El desove tiene lugar en la vegetación
acuática sobre todo en las madejas de algas filamentosas. Los huevecillos de algo menos de
2 mm de diámetro son depositados individualmente o en pequeño número. Desde la puesta a la
eclosión transcurre una decena de días a las temperaturas normales en esa época del año.
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