También llamado reel. Deberemos tener cuidado a la hora de su elección, pués tiene que ser un carrete que esté equilibrado con la caña que estemos usando. A medida que vayamos adquiriendo experiencia, aprenderemos a valorar la importancia real del carrete y dejaremos de considerarlo como un simple contenedor de la línea y del backing. todos disponen de freno que, al igual que en los carretes convencionales, no servirá para ir soltando línea en la medida que la captura lo requiera. Fabricado en materiales ligeros (plástico, aluminio, grafito, etc.), los hay que son simplemente manuales, semi-automáticos (disponen de una manivela que, al accionarla, hace que se recoja la línea) y automáticos (que disponen de un pequeño motor a baterías).
La cola de rata, que da nombre a esta técnica de pesca. Es un sedal pesado que nos permite realizar lanzamientos largos sin necesidad del lastrado de nuestros señuelos. Suele medir alrededor de 27,4 metros y su peso es variable, dependiendo de la técnica de pesca a utilizar. Las cañas indican que tipo de línea admiten (ejemplo: AFTMA 5-6 ó #5-6). En nuestra sección "Clasificación AFTMA" damos una explicación de los diferentes tipos de líneas que existen y su clasificación según su nomenclatura.
Normalmente suelen tener varios bolsillos que nos permitirán transportar y organizar todos nuestros accesorios. Para la pesca a mosca se utilizan mas cortos de lo habitual para que, cuando vayamos a vadear el río, no se nos moje el propio chaleco ni los aparejos. Es imprescindible no cargarlo excesivamente.
Cuando se pesca a mosca, a veces es necesario introducirse en el río para realizar lances y evitar obstáculos que ocasionen que nuestras moscas se enganchen con la vegetación de las orillas. Es cuando el vadeador o las botas se convierten en nuestros aliados. Los vadeadores pueden ser de nylon PVC, bastante incómodos y sin posibilidad de transpirar, o de neopreno, los más habituales que, además de impedir que nos mojemos, nos aislan de temperaturas extremas a principio de temporada. Es primordial que la suela sea de fieltro o con clavos para que no tengamos resbalones indeseados con las piedras. Además, procuraremos utilizar un cinturón de vadeador para que, en el caso de que caigamos al río, no se nos llene de agua. La cantidad de litros que acumularemos dentro de ellos, impedirá que nos movamos con libertad y puede llegar a tener consecuencias fatales. Aconsejamos un vadeador de neopreno de 4 o 5 capas transpirables.
De plástico o metálicas, para tener organizadas todas nuestras moscas y poder tener un acceso rápido a ellas en caso de querer cambiarlas
Para la pesca de la trucha, se utilizan sacaderas de mango corto. Las más cómodas son las plegables, ya que caben en una pequeña funda y la podremos llevar perfectamente fijada en el cinturón del vadeador.