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Las anguilas se caracterizan
externamente por la forma de su cuerpo, muy alargado y cilíndrico a excepción de la parte posterior que
está comprimida lateralmente. No presentan aletas pelvianas, sin embargo las pectorales están bien desarrolladas.
Las aletas dorsal, caudal y anal, forman una sola aleta continua que se inicia cerca de la cabeza. Piel
recubierta de mucosa con pequeñas escamas alargadas hendidas en la piel. Coloración variable, ya que el dorso
puede ofrecer tonalidades negruzcas, verdosas o amarillentas, mientras que la zona ventral es blanquecina o
amarillenta. Según se acerca la fase madura toma unas tonalidades plateadas. Presentan una mandíbula inferior
prominente con respecto a la superior. Ambas mandíbulas, así como el vómer están provistos de dientes finos.
Poseen pequeñas aberturas branquiales, situadas bajo la aleta pectoral. Ojos pequeños y redondos que se
hipertrofian al madurar sexualmente.
Las poblaciones españolas han
descendido manteniéndose unas pesquerías de importancia sólo en el delta del Ebro y en los estuarios del
Miño y Guadalquivir.
La alimentación de los individuos
inmaduros que se hallan en agua dulce es omnívora y carroñera; los individuos plateados dejan de alimentarse
en el río y realizan su viaje de vuelta sin alimentarse.
La anguila es una especie catádroma,
cuya puesta tiene lugar en el mar de los Sargazos a elevadas profundidades. Tras la eclosión emergen unas larvas
leptocéfalas de hábitos pelágicos, que con la ayuda de las corrientes llegarán hasta las costas europeas y
norteafricanas. La corriente del Golfo juega un papel decisivo en estas migraciones pasivas. El viaje atlántico
puede durar de 3 a 7 años, dependiendo del lugar de destino. La larva leptocéfala sufre una transformación a
angula en las proximidades de las costas y adquieren gradualmente pigmentación en los estuarios. Completan su
fase de crecimiento a anguila amarilla durante su ascenso en los ríos. Su permanencia en el río finaliza con la
fase de plateamiento que corresponde al inicio de la maduración sexual. Esta maduración continúa a grandes
profundidades marinas durante su viaje de regreso al mar de los Sargazos y las islas Bermudas, entre los 20 y 30°
de latitud, donde se reproducen. No es raro en las poblaciones que viven en los ríos la existencia de un componente
sedentario que puede experimentar hipertrofia, llegando a alcanzar medidas considerables y elevadas edades. En
España el reclutamiento de angulas tiene lugar desde octubre hasta primavera, con un máximo en los meses de
diciembre y enero, aunque también puede producirse en otras épocas del año en escasas cantidades.
Su pesca
El sistema tradicional de pesca de la anguila es a fondo con merucada. Consiste en atar al sedal
varias lombrices, formando una pelota y sin anzuelo.
Otros cebos que podemos utilizar pueden ser
trozos de peces muertos, cangrejos de río, boquerones y las tripas y despojos de animales, aunque deberemos tener en cuenta la normativa autonómica correspondiente que hace
referencia a este tipo de carnada.
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